Cada niño nace inocente y exento de maldad, sin embargo, al recibir maltratos, desamor, y desprecio su naturaleza se torna frívola y perversa.
El origen de la crueldad es el sufrimiento. Uno no puede dar lo que no tiene; si no recibimos amor no tendremos nada bueno que ofrecer sino todo lo contrario; nuestro mismo dolor nos llevará a actuar cruelmente.
Para ilustrarlo mejor citaré el siguiente relato:
"Una persona perversa resuelve hacer un presente a una persona pobre por su aniversario e irónicamente manda preparar una bandeja llena de basura y desperdicios.
Gentilmente, el hombre lava la bandeja, la cubre de flores y la devuelve con una nota que dice "Cada uno da lo que tiene"
Este hecho se ve reflejado en el ser producto de la creación de Frankenstein, el cual empezó a vivir con inmensas ganas de amar y entregar bondad, pero debido a las agonías que sufrió aprendió a causar daño y sufrimiento a los que lo rodeaban.
Por ello debemos pensar antes de decir una palabra hiriente o de dañar a una persona, ya que, esto puede destruirla terriblemente.
"Lleno de dolor me senté en el suelo y comencé a llorar" (p. 90 "Frankenstein antes de los quince")
"¡Mil veces maldito el día que me vio nacer! gritaba con desesperación ¡Infame creador! ¿Por qué has dado vida a un ser monstruoso frente al que tú mismo apartaste la mirada llena de asco?" (p. 98 "Frankenstein antes de los quince")
El origen de la crueldad es el sufrimiento. Uno no puede dar lo que no tiene; si no recibimos amor no tendremos nada bueno que ofrecer sino todo lo contrario; nuestro mismo dolor nos llevará a actuar cruelmente.
Para ilustrarlo mejor citaré el siguiente relato:
"Una persona perversa resuelve hacer un presente a una persona pobre por su aniversario e irónicamente manda preparar una bandeja llena de basura y desperdicios.
Gentilmente, el hombre lava la bandeja, la cubre de flores y la devuelve con una nota que dice "Cada uno da lo que tiene"
Este hecho se ve reflejado en el ser producto de la creación de Frankenstein, el cual empezó a vivir con inmensas ganas de amar y entregar bondad, pero debido a las agonías que sufrió aprendió a causar daño y sufrimiento a los que lo rodeaban.
Por ello debemos pensar antes de decir una palabra hiriente o de dañar a una persona, ya que, esto puede destruirla terriblemente.
"Lleno de dolor me senté en el suelo y comencé a llorar" (p. 90 "Frankenstein antes de los quince")
"¡Mil veces maldito el día que me vio nacer! gritaba con desesperación ¡Infame creador! ¿Por qué has dado vida a un ser monstruoso frente al que tú mismo apartaste la mirada llena de asco?" (p. 98 "Frankenstein antes de los quince")
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