lunes, 28 de septiembre de 2015

RESUMEN: CAPITULO 6

Este capítulo nos muestra la forma en la que muchas veces actuamos guiados por prejuicios y juzgamos a los demás injustamente; sin embargo, debemos saber que las apariencias engañan y no siempre las cosas son lo que parecen. Por eso antes de crearnos conceptos negativos de una persona debemos conversar con ella y averiguar lo que realmente sucedió.
Para ilustrarlo mejor citaré un ejemplo:


Una joven pareja llevaba varios años de matrimonio sin lograr tener hijos. Para no sentirse solos, compraron un cachorro al que amaron como si fuera su propio hijo.
El cachorro creció hasta convertirse en un grande y hermoso pastor alemán, el cual salvó en más de una ocasión a la pareja de ser atacada por ladrones. Siempre fue muy fiel, quería y defendía a sus dueños contra cualquier peligro. Sin embargo, luego de siete años de tener al perro, la pareja logró tener al hijo tan ansiado. Estaban tan contentos con el niño que disminuyeron las atenciones que tenían con el perro. Este se sintió relegado y comenzó a sentir celos del bebé. Dejó de ser el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante siete años.
Un día la pareja dejó al bebe durmiendo plácidamente en la cuna y se fueron a la terraza a preparar una carne asada. Cual no fue su sorpresa cuando se dirigieron al cuarto del bebé y encontraron al perro en el pasillo con la boca ensangrentada. El dueño del perro pensó lo peor, sacó un arma que llevaba y en el acto mató al perro. Inmediatamente corrió al cuarto del bebé y encontró una gran serpiente degollada, pues el perro había luchado contra ella para defender al niño.
El dueño comenzó a llorar y exclamó: ¡He matado a mi perro fiel!


Así como el dueño del perro muchas veces herimos a los demás acusándolos de cosas de las que no son culpables. Un ejemplo de ello es la creación de Frankenstein, el cual fue herido por una bala después de haber salvado a una niña de morir ahogada en el río. En lugar de recibir agradecimiento fue injustamente atacado por un campesino al verlo con la niña en brazos.


"Siguió corriendo por la orilla del río hasta que su pie resbaló y ella cayó al agua. Salté rápidamente de mi escondrijo y, tras una penosa lucha contra la corriente, conseguí regresar con la niña a tierra firme"
(p. 109- "Franknstein antes de los quince")


"¡Aquella era la recompensa por mi buena acción! Había salvado una vida humana y, para agradecérmelo me habían infligido una herida que me obligaba a retorcerme de dolor..." (p. 112- "Frankenstein antes de los quince")


Del capítulo " ¡Maldito creador! ¿Por qué me diste la existencia?" podemos aprender una valiosa lección: Antes de juzgar a alguien debemos averiguar qué es lo que realmente sucedió y ponernos en el lugar de la otra persona, solo así podremos comprender qué la motivó a reaccionar de cierta forma.

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