lunes, 28 de septiembre de 2015

RESUMEN: CAPITULO 8

El verdadero amor se basa en anteponer los intereses de la persona amada a los propios, con el único fin de buscar su felicidad y bienestar. Debido a esto, el amor no es celoso ni egoísta; incluso se resigna a aceptar cuando la persona que amamos encontró el amor en otra persona y simplemente la dejamos ir sin anteponernos en su camino hacia la felicidad.
"El amor es de a dos"; por ello, debemos respetar la decisión que tomó la otra persona y seguir adelante.
Este amor desinteresado se ve reflejado en los sentimientos que Victor Frankenstein inspira a Elizabeth Lavanza, la cual ama profundamente a Frankenstein por lo que está decidida a sacrificar su propia felicidad a cambio de asegurar la dicha de su primo.

"Sin embargo, sucede a menudo que los hermanos sienten entre sí un gran cariño, simplemente espiritual, y cabe dentro de lo posible que sea esto lo que te une a mí. ¡Dímelo, querido Víctor! Te respondo que me respondas con toda sinceridad, pues de ello depende nuestra mutua felicidad ¿Acaso amas a otra?" (p. 134- "Frankenstein antes de los quince")

" Te aseguro, Victor, que te amo y que has sido siempre, en mis sueños, mi querido y constante compañero. Sin embargo, miro por tu felicidad tanto como por la mía al decirte que un matrimonio que no respondiera a tu elección, formulada con entera libertad, me haría desgraciada para siempre" (p. 134- "Frankenstein antes de los quince")

"Ten la seguridad que tu prima y compañera de juegos te ama con demasiada sinceridad como para querer que sus sentimientos te causen tristeza" (p. 134- "Frankenstein antes de los quince")

No hay comentarios:

Publicar un comentario